-La Celestina, de Fernando de Rojas, es la obra de carácter dramático más significativa del siglo XV. En ella se refleja la crisis de los valores medievales y el materialismo que caracteriza la sociedad del Prerrenacimiento.
Consideramos que La Celestina pertenece al género dramático por varias razones: en ella no existe un narrador, se emplea el diálogo como variedad discursiva...
A finales del siglo XV se publica La Celestina, una de las obras maestras de la literatura en lengua castellana. Su autor, Fernando de Rojas, nació en 1476 en Puebla de Montalbán (Toledo), en el seno de una familia de judíos conversos. Estudió Leyes, ejerció la profesión de letrado y desempeñó el cargo de alcalde en Talavera hasta su fallecimiento, en 1538.
Autores y versiones
En el prólogo, el propio Fernando de Rojas declara que compuso la obra a partir del primer acto, que ya encontró escrito. En la actualidad, se acepta que La Celestina es fruto de dos autores: un autor desconocido habría escrito el primer acto, y Fernando de Rojas, el resto.
La primera versión de La Celestina, publicada en 1499, se denomina Comedia de Calisto y Melibea y está compuesta por dieciséis actos. Más tarde, en 1502, aparece una segunda versión de veintiún actos, con el título de Tragicomedia de Calisto y Melibea. El título por el que se conoce actualmente la obra, La Celestina, se empezó a emplear a partir de 1519.
Tema de la obra
La Celestina trata de la pasión amorosa entre Calisto y Melibea, favorecida por las artes de una vieja alcahueta y hechicera: Celestina. La avaricia de esta, que no quiere repartir sus ganancias con los criados de Calisto, compinchados con ella, la conduce a una muerte trágica.
También los amores clandestinos de los dos jóvenes acabarán de forma aciaga, con la muerte de Calisto y el suicidio de Melibea.
Los personajes
Los personajes de La Celestina no actúan como caracteres fijos, sino que están llenos de matices que los individualizan; se configuran a través de sus actos, sus palabras, sus pensamientos y a través de lo que otros personajes dicen de ellos. Esta minuciosidad en la creación de los perfiles se observa incluso en los personajes secundarios, que superan cualquier estereotipo.
Además, se caracteriza por una gran astucia y una enorme capacidad para manejar el pensamiento y los comportamientos ajenos a través, fundamentalmente, de un malintencionado uso del lenguaje.
Finalidad y significación
La finalidad del autor es explícitamente moralista: Fernando de Rojas afirma en el prólogo haber escrito la obra para criticar los actos irresponsables e irracionales de los enamorados que, como consecuencia de su inmoralidad, se precipitan en la desgracia.
La obra tiene además un significado existencial. La vida es para el autor una lucha continua que ocasiona dolor y desventura.
Pero también se aprecian en la obra otras intenciones implícitas, como la parodia del lenguaje cortés o la crítica a la sociedad de su tiempo. Los personajes, sin distinción de clase, se mueven por el egoísmo; son el reflejo de una época que el autor percibe como corrupta y dominada por un materialismo sin límites.
Asimismo, la reprobación del amor desordenado se presenta en la obra como un rechazo a la entrega desmedida a los placeres mundanos y a la satisfacción individual.
En La Celestina, todas estas críticas adquieren un valor universal; se enmarcan en una censura a la codicia humana, que va más allá de los sucesos particulares expuestos y de los problemas sociales del siglo XV.