-El verso y la prosa son formas de expresión literaria; dos maneras en las que se puede manifestar la literatura. Los textos en verso poseen un ritmo marcado y se dividen en pequeñas unidades -los versos- que ocupan líneas distintas. Los textos en prosa no tienen un ritmo especial y se disponen de forma continua, ocupando toda la línea.
Frente al verso, la prosa se dispone en la página de forma continua, ocupando toda la línea, y carece de un ritmo tan marcado como el verso. Esto dota al escritor de una mayor libertad para crear. Veamos un ejemplo de prosa. Así comienza la leyenda La tierra de Alvargonzález, recogida por Antonio Machado:
Siendo Alvargonzález mozo, heredó de sus padres rica hacienda. Tenía casa con huerta y colmenar, dos prados de fina hierba, campos de trigo y centeno, un trozo de encinar no lejos de la aldea, algunas yuntas para el arado, cien ovejas, un mastín y muchos lebreles de caza.
Prendose de una linda moza en tierras del Burgo, no lejos de Berlanga, y al año de conocerla la tomó por mujer. [...]
Famosas fueron las bodas que se hicieron en el pueblo de la novia y las tornabodas que celebró en su aldea Alvargonzález. Hubo vihuelas, rabeles, flautas y tamboriles, danza aragonesa y fuegos al uso valenciano. De la comarca que riega el Duero, desde Urbión, donde nace, hasta que se aleja por tierras de Burgos, se habla de las bodas de Alvargonzález y se recuerdan las fiestas [...]
Al no estar sometida a las restricciones propias de los textos en verso, la prosa literaria se acerca más al lenguaje común que el verso.
Así, un mismo contenido puede expresarse literariamente de formas distintas y, como consecuencia de ello, el lector no recibe exactamente el mismo mensaje. Este es el inicio de un romance de Machado basado en la leyenda anterior:
Siendo mozo Alvargonzález,
dueño de mediana hacienda,
que en otras tierras se dice
bienestar y aquí opulencia,
en la feria de Berlanga
prendose de una doncella,
y la tomó por mujer
al año de conocerla.
Muy ricas las bodas fueron
y quien las vio las recuerda;
sonadas las tornabodas
que hizo Alvar en su aldea;
hubo gaitas, tamboriles
flauta, bandurria y vihuela,
fuegos a la valenciana
y danza a la aragonesa.