La palabra barroco tuvo originalmente un sentido peyorativo, que hacía referencia a la afectación y a la exageración con la que se relaciona este arte. Se dice que el término deriva del francés baroque, «extravagante». Este, a su vez, es el resultado de la unión en un vocablo de la palabra Barocco, cierta figura de silogismo de los escolásticos, y el término portugués barroco, que significa «perla de forma irregular».