-Ulises es una revolucionaria novela que cambió el panorama de la narrativa del siglo XX. Cuenta el transcurrir de un día normal de Leopold Bloom, un vulgar hombre de negocios, casado y de religión judía. El tratamiento de un hombre corriente como si fuese un nuevo héroe homérico es uno de sus rasgos de modernidad; otra característica es el uso de innovadoras técnicas narrativas.
La acción de la novela está acotada en el tiempo –el transcurso de un día– y el espacio: Dublín. La ciudad tiene enorme importancia en las aventuras cotidianas del antihéroe, y todo su recorrido por ella se describe con gran minuciosidad, a veces a través de la mera enumeración, y siempre con el particular lenguaje de la novela:
EN EL CORAZÓN DE LA METRÓPOLI HIBERNESA
Delante de la columna de Nelson los tranvías disminuían
la marcha, se desviaban, cambiaban el trole, se encaminaban
hacia Blackrock, Kingstown y Dalkey, Clonksea, Rathgar
y Terenure, Palmerston Park, y Rathmines superior,
Sandymount Green, Rathmines, Ringsend y Sandymount
Tower, Harold’s Cross. El ronco encargado del control
de la Compañía de Tranvías Unidos de Dublín les gritaba:
–¡Rathgar y Terenure!
–¡Vamos, Sandymount Green!
Sonando a derecha e izquierda el paralelo metálico repicar
de campanillas un coche con imperial y otro de un solo
piso llegaron al terminal y moviéndose hacia las líneas
descendientes se deslizaron paralelos.
–¡Salida Palmerston Park!
LOS PORTADORES DE LA CORONA
Bajo el pórtico de la oficina central del correo los
limpiabotas llamaban y lustraban. Estacionados en la calle
North Prince los coches bermellones del correo de su
Majestad, llevando a los costados las iniciales reales, E. R.,
recibían sacos ruidosamente lanzados de cartas, postales,
cartas postales, encomiendas, certificadas y pagadas,
para reparto local, provincial, británico y de ultramar.