En las montañas de Granada existe un monasterio budista tibetano, llamado Osel Ling, que fundaron seguidores de los lamas Thubten Yeshe y Thubten Zopa. Es el centro de retiros más antiguo y conocido del grupo en España, y presenta los elementos habituales de un centro tibetano de estas características, con estupa, murales, banderolas, etc. Además, en él se escribió buena parte del episodio de Osel Hita, un niño español nacido en 1985 e hijo de conversos budistas que vivían en Osel Ling, reconocido como la reencarnación del Lama Yeshe, fallecido un año antes en San Francisco. A los 14 meses de edad, Osel Hita se convierte en el primer tulku europeo, ya que los tibetanos creen que la muerte puede ser un pequeño paso para los grandes lamas, capaces de reencarnarse donde lo estimen más oportuno para proseguir su labor de desarrollo del dharma.