-El imperio inca fue la última de las grandes civilizaciones andinas. Unificó y controló un enorme territorio de 5.000 km de largo y su religión tuvo una gran importancia porque servía para ordenar la sociedad.
La ciudad de Cuzco era el centro político y también religioso del imperio inca. Cuando el viajero se acercaba a la ciudad todo parecía indicarle que entraba...
El rey, al que se conocía por el nombre de Sapa Inca, era considerado un dios y se le llamaba «Hijo del Sol». Todo lo que tocaba se convertía en sagrado. El rey era considerado también el centro del mundo.
Los incas creían que el universo funcionaba correctamente gracias a él. Vivía en la ciudad central del imperio, llamada Cuzco, que quiere decir «ombligo».
Una de las principales labores del monarca era presidir la celebración de los rituales necesarios para que las cosechas fueran buenas, además de las fiestas en honor de los dioses. También anunciaba los equinoccios y los solsticios.
Para celebrar los rituales, realizar las observaciones astronómicas y atender a las necesidades del rey era necesario un gran número de sacerdotes. El más importante de todos ellos era el sumo sacerdote del Coricancha, el templo del sol del Cuzco, cuyo cargo desempeñaba el hermano del monarca.